Jaime Bayly le dedicó su programa a Alan García: «Fue el político peruano más formidable y talentoso»

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Jaime Balyly dedicó la más reciente edición de «Bayly», el programa que conduce en la señal de Mega TV, a la memoria de Alan García, ex presidente peruano que falleció tras dispararse en su casa cuando la justicia pretendía detenerlo de manera preliminar por el Caso Odebrecht.

Aunque la historia del autor de «No se lo digas a nadie» y el fallecido político estuvo marcada por los enfrentamientos – como una recordada entrevista en el año 85 en la que un joven Bayly le pregunta a García si se medica-, el conductor de TV dijo no alegrarse por la desgracia que marcó su desenlace.

«Lo primero que tengo que decir sobre el suicido de Alan García esta mañana en Lima es que me dio mucha pena, me entristeció profundamente que su vida terminara de esa manera tan repentina y trágica, que Dios se apiade de su alma y le conceda eterno descanso. No me he alegrado con su muerte, no me alegro yo con la desdicha, la miseria y el oprobio de quienes en su día fueron mis enemigos. Soy una persona suficientemente feliz para no desearles a mis enemigos tamañas desventuras«, dijo Bayly al inicio de la edición del miércoles de su programa de TV.

El conductor también calificó a Alan García como el político peruano «más talentoso y formidable» que haya conocido.

«De todos los políticos peruanos que yo he conocido, y los he conocido a todos, el más formidable y el más talentoso, fue Alan García. No digo el más virtuoso. El animal político más formidable y talentoso que he conocido en el Perú fue Alan García. Creo que estuvo a la altura del fundador de su partido, Haya de la Torre, pero que incluso lo superó, porque Haya nunca llegó al poder y Alan lo consiguió dos veces«, afirmó.

El escritor también consideró que Alan García se sentía en «jaque mate» por las recientes investigaciones del caso Odebrecht, y que prefirió la muerte a verse en prisión.

«Él, que supo sortear escollos verdaderamente imposibles de remontar, que no había pasado una sola noche en la cárcel, estaba en vísperas de ser conducido a un calabozo. Esta mañana muy temprano la policía se presentó en su casa con una orden de detención preliminar de 10 días, pero la percepción general era que de allí no salía libre fácilmente y que podía pasar el resto de su vida -con un poco de mala suerte- en la cárcel. Por eso se ha quitado la vida. Él ha preferido el suicidio, que es -bien mirado- una forma de ejercer la libertad, de ejercer la voluntad humana hasta las últimas consecuencias. Ha preferido eso a la indignidad, humillación de ir a la cárcel», declaró Bayly, como se aprecia en este video de YouTube:

Durante su programa de TV, que se extendió por más de 1 hora, Jaime Bayly también reflexionó sobre el suicidio, pues él mismo, contó, pensó en cometerlo en dos ocasiones.

«Albert Camus, el gran escritor francés, decía que el único problema filosófico verdaderamente serio de la condición humana era el suicidio y que el suicida debía dilucidar si su vida era digna o no de ser vivida. Yo creo que Alan García comprendió, hoy 17 de abril, que su vida ya no era digna de ser vivida o que su vida vivida malamente en un calabozo peruano era una indignidad que él no quería permitirse a sí mismo y sobre todo permitirle a sus enemigos. Creo que en parte por eso se ha matado«, declaró el ganador del Premio Herralde.

«Platón justificaba tres tipos de suicidio. Uno de ellos es cuando uno se ve obligado a suicidarse por una desgracia insoportable. Yo creo que para Alan García la idea de pasar 10 días confinado en un calabozo hediondo era una desgracia insoportable. Él no soportaba esa desgracia y por eso se ha matado«, continuó Bayly. 

El periodista también dijo que, de haber conversado con Alan García, le había aconsejado proceder de otra manera.

«Yo hubiera preferido que no se matara, que enfrentara estoicamente a la justicia, como enfrentó con gran resistencia y con no poca tenacidad la larga travesía por el desierto cuando tuvo que vivir exiliado durante la dictadura de Fujimori. Pero no estaba yo en sus zapatos. Él pensó: no quiero morir en la cárcel, cumplir 70 años allí, obligar a mi mujer y a mis hijos que vengan visitarme en una presidio (…) hay que tener cierta compasión, creo, con el suicida«, afirmó. 

«Yo le hubiera aconsejado a Alan García que no se mate, que enfrente la suerte contrariada. Se comprende el miedo torero, pero si de verdad eres inocente, enfrenta los tribunales y demuestra tu inocencia. Y si te meten en la cárcel a pesar de ser inocente, entonces enfrenta la carcelería con la sabiduría con la que la afrontó, por ejemplo, Mandela«, sentenció.